
Unión, recogimiento, reflexión, propósitos y buñuelos.
Hacer lo que todo el mundo hace no implica pensar igual que ellos, la tradición fundamentada en las creencias, también se puede disfrutar sin creencias, de hecho hacer a un lado la fe y el fanatismo absurdo al que nos somete la religión, da una sensación de libertad de tiempo, costumbres y hasta dinero. Para un ateo la Navidad significa lo mismo que para los demás, los ateos también reflexionamos sobre lo que se ha hecho mal y lo que se quiere hacer en el futuro, incluso hacemos pesebres y comemos buñuelos. Feliz Navidad.





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